lunes, 2 de agosto de 2010

Mamá-ogro.

Tengo tres hombres en mí vida a los que adoro y amo con locura, hombres que a su corta edad ya brillan con luz propia, se que siempre lo digo y escribo, pero es que es la verdad, mis hijos son tres gotitas tan parecidas y a la vez tan diferentes.

Desde que era muy niña siempre soñé con tener una familia numerosa, con varios niños y niñas a quienes enseñar las virtudes de la vida y los entresijos del día a día, a simple vista lo he cumplido, bueno, mas bien lo estoy cumpliendo (aun que me falta esa niña deseada), tengo unos hijos hermosos y sanos que llenan mi vida por completamente, a los cuales vivo enseñándoles valores y secretos para llevar una vida sana y feliz.

Tengo tres niños, tres amores, tres vidas que están lejos de ser perfectos, no son tranquilos, no saben acatar una norma a la primera, no tienen interés por la tranquilidad y el sosiego y no tienen que ver con nadie para llevar a cabo sus travesuras, vamos, mis hijos no son Ángeles, son niños, niños que me agotan diariamente y me hacen replantearme la maternidad como un trabajo forzoso y mal remunerado, pero soy su madre y aunque me vuelvan loca y me den ganas de parar el tiempo, los amo, supongo que esto es ser madre y este era mi sueño, aunque en ocasiones no se parezca en nada.

Cuando me paro en frío a pensar las veces que alzo la voz, las veces que me quejo de sus travesuras y ocurrencias me doy cuenta que me e convertido en una mamá-ogro y lo sinistro es que no se cuando pase la rayita de súper-mami a esta y esto me espanta.

Yo era de aquellas que veía la crianza de sus niños como un camino repleto de flores, fácil y natural, siempre quise reforzar el carácter propio de mis hijos, deseaba apoyarlos a fortalecer sus personalidades, pero, como hago eso cuando mis hijos son la viva imagen del caos, cuando su personalidades son tan fuertes y explosivas, vamos, si los apoyo son capaces de derribarme la casa, aunque suene a chiste, es la verdad, ellos son como un huracán, arrasan por donde van….

Pero son mis chicos, traviesos, parlanchines y contestones que adoro, tengo que reconocer que soy floja a sus besos y adicta a sus abrazos.

Estoy cada día mas convencida que en las imperfecciones de ellos se encuentra la verdadera perfección, ser madre de torbellinos me ha enseñando que es tener verdadera paciencia.

6 comentarios:

  1. No podría estar mas de acuerdo contigo, cuando yo aun no tenía hijos me imaginaba la maternidad completamente distinta a lo que realmente es, pero igualmente estoy encantada. Es duro, es complicado y a veces se hace casi imposible pero sin duda mis hijas son lo mejor que me ha pasado en la vida y sacan lo mejor de mi cada día.

    Besitos

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  2. ah querida amiga, no podia estar mas de acuerdo contigo, nuestros hijos pueden ser lo que sea pero son nuestros, y dia a dia tratamos de esforzarnos al máximo para crearlos a nuestra imagen y semejanza, pero no es como tu dices brillan por luz propia!! un beso amiga !!

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  3. AY! No sabía que tenías blog público... voy a leerte un poquito para conocerte más...

    Cuando me casé... teníamos claro que iríamos a por dos niños como mínimo. Mi peque tiene 7 y sinceramente creo que ya no vendrá ningún niño más. Yo pensaba que la maternidad era mucho más fácil y me he agobiado mucho, muchísimo... mi niño tiene una personalidad arroyadora, y me satura, soy mamá ogro también, lo confieso.

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  4. uff que miedo me esta dandoooooooo.... jaaj
    son niños, y los niños son traviesos, y tengo clarisimo que tener tres hijos ha de ser un kaos total. si aveces (dicen) que ya lo es con uno...
    pero es bonito tener familia y numerosa.
    yo soy ogro y sin ser mama, ajjaja que se lo digan a mi chico aaja.

    ah!! el otro dia una amiga me vio viendo tu blog, y me dijo que tus hijos tenian cara de angeles, que eran perfectos, jaja y le dije dile a la mami que si son angelitos.. jajaj traviesos ajjaj
    guapisimossssss
    un besote enorme

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  5. Lahyla creo que lo que describes nos ha pasado a todas, a unas en mayor escala, vamos que son 3!

    Ánimo lo estás haciendo muy bien, y mira que ellos son sanos y hacen lo que los chicos sanos hacen es normal, demos gracias a Dios por ellos y pidamosle mucha paciencia para que mamá ogro no salga a la primera de cambios.

    Besos

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  6. Lahyla que madre no se ha planteado esto alguna vez, yo soy madre de uno solo, con ayuda en casa y muchas veces siento que no doy, me salgo de mis casillas a menudo, la paciencia no es una de mis virtudes, pero al igual que vos, hago una pausa respiro y no podría ni imaginar mi vida sin él.
    Tienes unos hijos hermosos, y si que debe ser duro tener 3 huracanes en casa todo el día pero también deber ser divertidisimo.

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